No es que no tengas tu mejor día ni estés perfectamente maquillada, lo cierto es que no sabes posar. Los móviles, con cámaras cada vez más potentes, se convierten en auténticos peligros que pueden sacar lo peor de ti. Con unos sencillos trucos podrás convertirte en una auténtica profesional. ¡Apunta!

Colócate recta

Ni estés sumergida en el sofá, ni con los hombros hacia adelante, para estar y salir natural y guapa en las fotos, hay que colocarse lo más recta posible, aunque con los hombros relajados. Es la manera de alargar visualmente tu figura y estilizar la imagen que vayas a
proyectar de ti.

Las manos, en las caderas

Un truco de las modelos para marcar mejor su silueta es colocar las manos estratégicamente en la cadera, con los codos ligeramente posicionados hacia atrás. Además, esta es también la mejor manera de dibujar hombros bonitos y escote sexy.

Juega con los contrastes

Por ejemplo, si una habitación tiene dos ventanas, debes colocarte en el centro de las dos fuentes de luz. O pide a quien te saque la foto que se sitúe de espaldas a una de ellas.

Aléjate del fotógrafo

Cuanto más se acerque el objetivo a ti, más destacará tus redondeces. Así que, lo mejor será guardar distancias. Una cosa: si estás sentada, cruza las piernas pero sin apoyarlas demasiado una encima de la otra, eso hará que en la imagen se afinen muchísimo.

Relaja el rostro

Es muy habitual que tensemos el rostro en el momento que sabemos que nos van a hacer una foto. Para relajarte, intenta mirar a otro punto que no sea directamente al objetivo de la cámara. Puedes mirar de lado, a otra de las personas que estén en la imagen, a un determinado objeto que esté alejado… El reto es ganar naturalidad y evitar la pose rígida y estática.

Organiza el escenario

Elimina servilletas arrugadas, migas de pan y botellas desordenadas. Antes de disparar la cámara, organiza el escenario. Se trata de preparar una especie de pequeño bodegón en el que tú misma serás uno de los elementos. No tiene que haber demasiadas diferencias de altura, ni huecos muy vacíos.

Levanta la cabeza

Para aprovechar bien la luz y parecer más joven, levanta un poco la cabeza y carga un poco el pecho hacia un lado. Es lo mejor para suavizar los rasgos y conseguir un ‘efecto lifting’.

A la sombra

Nunca te dejes fotografiar frente al sol. La luz es muy dura y te marcará sombras en la cara y se acentuarán las arrugas. Sobre todo, al mediodía. Muy clara y perpendicular, esa luz hará que se rompan tus formas y relieves. La solución es aproximarse a muro blanco para ganar textura. ¡Y evita siempre el flash!

Pose tres cuartos

Mete tripa. Y estira el cuello, baja los hombros y ladea un poco el rostro. Pero lo que marcará la diferencia será adoptar pose tres cuartos, colocando un pie hacia adelante. ¡Es un truco infalible!