Las confidencias de… Carme Chaparro: «Soy demasiado transparente y eso es una virtud y un defecto»

Es uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla y una de las presentadoras mejor valoradas por su profesionalidad y cercanía. Ahora, Carme Chaparro nos cuenta ahora un poquito más sobre ella.

Nació en Salamanca hace 45 años, pero pasó su juventud en Barcelona. Carme Chaparro ha celebrado ya sus dos décadas en los Informativos, primero de Telecinco y ahora en Noticias Cuatro. En 2017 escribió No soy un monstruo, con la que ganó el Premio Primavera y este año la continuación, La química del odio. Esta casada con un cámara de televisión y tiene dos hijas: Laia y Emma. Padece la enfermedad de Ménière, que le provoca problemas auditivos y ahora se somete a nuestro particular cuestionario.

Sueños por cumplir

¿Se han cumplido todos tus sueños profesionales?
Se han cumplido muchos más de los que creía. Pero, ya lo sabéis, nunca dejes de soñar.

¿Y los personales?
Soy inmensamente afortunada también en mi vida personal. Tengo dos hijas maravillosas y una pareja que es mi amigo y compañero para toda la vida.

¿Qué valores son básicos en tu vida?
La lealtad. La honradez. La empatía.

¿Una asignatura pendiente?
Muchas, no me da la vida para todo. Soy muy inquieta, muy curiosa, y me encantaría hacer muchas más cosas de las que hago.

Un momento inolvidable de tu vida.
Los nacimientos de mis hijas. Esos dos momentos han supuesto un verdadero cataclismo en mi vida. Nunca nada será igual a antes.

¿Qué te enamora de un hombre?
Que me haga reír. Su curiosidad por la vida.

¿Y qué crees que enamora de ti?
Eso tendrás que preguntárselo a mi marido.

¿Qué tipo de madre eres?
Intento ser la mejor madre posible para mis hijas, no la madre perfecta, porque eso no existe y genera mucha frustración. Hay varias cosas que les repito mucho: que sus padres siempre van a estar a su lado y que tienen que intentar ponerse en el lugar de los demás, para saber cómo se sienten.

Vicios confesables

¿Tu vicio más perdonable?
La comida.

¿Cuál es el viaje que más te ha gustado y el que tienes pendiente por hacer?
Líbano. Un país fascinante. Lo visité hace quince años, durante la ocupación Siria. Cada rincón de Líbano es una sorpresa. Me quedan pendientes muchos lugares, pero la primera espinita que espero quitarme -cuando pueda- es Japón. Llevo años intentando ir, pero me quedé embarazada y ha sido imposible.

¿Una ciudad en la que te perderías?
Barcelona, siempre.

¿Un libro o un escritor que te haya marcado?
Ha habido muchísimos en mi vida. Leo vorazmente desde que era pequeña y cada uno de esos libros me ha marcado de alguna manera. Pero si tuviera que escoger a uno, quizá sería Gabriel García Márquez.

¿Te gusta cocinar, qué es lo que mejor te sale?
Me chifla cocinar, y me gustaría tener más tiempo para dedicárselo a la cocina. Hago unas pizzas riquísimas, o un arroz caldoso de marisco para chuparse los dedos.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
¿Qué es tiempo libre?

Carme con su nueva novela, «La química del odio».

¿Que destacarías de ti, un defecto y una virtud?
Soy demasiado transparente, y eso a la vez es virtud y defecto.

No sales de casa sin…
Una sonrisa. Intento aprender a ser optimista.

¿Proyectos de trabajo?
Virgencita, virque me quede como estoy.