Claves para romper con tu pareja. Del “Ya no te quiero” al “No eres tú, soy yo”

Cuando el amor se acaba, siempre es mejor romper con tu pareja antes de que también se acabe el cariño y, sobre todo, el respeto. Pero no nos engañemos, aunque se sufre más si eres el dejado, ser el que deja tampoco es plato de gusto.

Romper con tu pareja no va a ser fácil. Y lo sabes. La frase “Fueron felices, y comieron perdices”, con las que terminaban muchos de los cuentos que leíamos de pequeñas, se convirtió años después para muchas en “Nada es para siempre” cuando nos tocó entender que el amor de nuestra vida no era tal. Y sí, que te dejen es duro, pero  también es complicado dejar.

Hay muchos factores que pueden hacer que una relación de pareja se deteriore y normalmente, lejos de poder o saber cómo reconducir la crisis, uno de los dos toma la decisión de poner fin a la situación. Pero: ¿es tarea fácil?, ¿sólo sufre el dejado?, ¿hay alguna manera adecuada de decir “Ya no te quiero”? GrupoLaberinto (www.grupolaberinto.es) especialistas en psicoterapia, nos ofrecen algunas pautas para terminar una relación de la manera menos dolorosa… si eso es posible.

6Cuidar el tono y las formas

Cuando se vaya a hablar de la ruptura lo mejor es pensar que se está interactuando exactamente con la misma persona de la que uno se enamoró, no con la que crees que es ahora. De esta manera, las formas, los gestos y las miradas harán mucho más fácil la conexión con esa persona.

5No huir

Dejar de contestar sus mensajes, no cogerle el teléfono… Este acto es completamente desolador y cruel para la persona dejada, especialmente si no se da ningún tipo de  explicación. Recuerda: no se debe hacer nunca.

4Ser honesto

Es muy importante ser claro con la pareja a la hora de terminar una relación. Se deben
exponer los motivos que han llevado a la decisión de cortar, empleando las palabras que hacen referencia a la ruptura al comienzo de la conversación. Y no caer en la frase manida de “No eres tú, soy yo”, no caigas en el error de pensar que la otra persona es tonta y se va a creer eso de “Tú eres increíble, pero yo ahora mismo necesito tiempo, espacio, distancia…”. No seas cobarde y dile la verdad.

3No entrar al trapo

Cuando se deja a alguien se le está diciendo indirectamente que ya no se le quiere como antes o que ya no le aporta lo mismo. Lo más lógico es que el dejado se frustre y enfade y que, probablemente, se ponga a la defensiva e incluso utilice un tono hiriente. Lo mejor es no entrarle al juego y si las cosas se pasan de castaño a oscuro, continuar la conversación cuando las aguas se hayan calmado.

2Las redes sociales no son un escaparate

Cuando una relación toca a su fin no hace falta publicarlo inmediatamente en Twitter, Instagram o Facebook, lanzar indirectas en los pies de foto… Una ruptura ya es lo suficientemente dolorosa como para que aún por encima todo el mundo se permita el lujo de opinar, y la mayoría de las veces criticar.

1Aceptar la decisión y tomar cada uno su camino

Esto es muy fácil de decir y muy difícil de hacer, porque aunque se tome la decisión de romper con alguien, la mayoría de las veces se echarán de menos cosas. Pero uno debe recordar porqué ha puesto fin a la relación y mirar con optimismo hacia el futuro.

Uno debe ser consciente de que en el proceso de “dejar” hay también varias fases:
aceptación y valentía, culpa y liberación…  Y no a todo el mundo le supondrá el mismo tiempo o esfuerzo.

 

Para llegar a la fase de aceptación, primero habrá que aclarar las ideas y tomar conciencia de que los sentimientos han cambiado. La fase de valentía va desde que se toma la decisión hasta que se da el paso, y aquí puede aparecer el miedo o las resistencias al cambio. En la fase de culpa, como el que deja suele ser considerado el malo de la película, aparecerán remordimientos por hacer daño a la otra persona… Pero todo eso es necesario para poder alcanzar la fase de liberación.

Y tú, ¿en qué fase estás?