Mantener un estilo de vida sedentario es un factor que puede influir en problemas más graves como el sobrepeso, la hipertensión, la diabetes… Y no afecta solo a los seres humanos, también a nuestras queridas mascotas. Hacer ejercicio de manera habitual es bueno para nuestro cuerpo y para nuestra mente, pero si además lo hacemos en compañía, mucho mejor, como nos cuentan en Ponte en forma con tu perro (Ed. Oberon).

Y es que así pueden ayudarnos a mantenernos en forma y al mismo tiempo asegurarnos de que ellos estén sanos y felices. No todas las razas pueden hacer las mismas cosas, depende de su fortaleza, su tamaño, su edad… Por eso os contamos qué ejercicios van bien para nuestros peluditos. Y recuerda, adopta, no compres…

Calentar 

Preparar los músculos y estirar suave antes de empezar es fundamental tanto para nosotros como para nuestros amigos peludos. Pero al contrario que los humanos, ellos lo hacen de manera natural. Aún así, si os vais a someter a una sesión intensa de ejercicio, un suave masaje alrededor de las articulaciones de tu perro le ayudará. Si nuestro amigo de cuatro patas no está en forma o tiene algún problema como sobrepeso o artritis, los estiramientos podrían ser contraproducentes.

Pasear

No requiere preparación pero es muy importante para nuestra salud además refuerza los vínculos con tu perro y le ayuda a sociabilizar. Lo ideal es andar rápido una media hora, todos los días. A buen paso, pero que podamos hablar sin que nos falte el aliento. Y el perro igual. Si ves que jadea o que se cansa, para.

Caminatas al aire libre

Dedicar un día (o una mañana, o al menos un par de horas) a escapar de la ciudad, respirar aire fresco y hacer una excursión por el campo será bueno para los dos. Pero recuerda, si no es una zona habitual y que el perro conozca bien, o si tu amiguito es un poco rebelde, es mejor llevarlo con correa.

Correr juntos

Podéis empezar con carreras lentas y marcando un ritmo suave. Para saber cuál es el correcto piensa que tienes que poder hablar al mismo tiempo que corres, así que si ves que no eres capaz, ve más despacio. Es un ejercicio considerado de alto impacto y por eso los
cachorros y perros muy grandes deben tener cuidado con las articulaciones, para que no sufran demasiado, y los de hocico plano, como los carlinos, también.

Fresbee y lanzar la pelota

No es una actividad para practicar en un lugar con mucha gente, sobre todo niños, por los problemas que puede conllevar. Pero piensa que además de jugar y cansar a tu mascota, puedes aprovechar para ponerte tú también en forma. Mientras él estira sus músculos y desarrolla su coordinación, tú puedes hacer lo mismo.

Bicicleta

Montar en bici te ayuda a quemar hasta 800 calorías por hora, pero está claro que practicarla con tu mascota requiere unas aptitudes y un adiestramiento previo. Evita zonas donde haya mucha gente y en concreto por donde pasen coches. Lleva siempre agua suficiente y una correa adaptada (no se te ocurra atarla al manillar). Como tu perro va a tener que correr a buen ritmo, las razas pequeñas quedan descartadas.

Natación

Si a tu perro le gusta el agua, felicidades. Si lo acostumbras desde pequeño, será un fantástico compañero en la playa y pantanos donde están permitidos los perros. O en tu piscina.