Una escapada a un balneario puede ser el plan perfecto para disfrutar de unos días de relax y liberar todas las tensiones que vamos acumulando debido al estrés del día a día. Sin embargo, además de sus maravillosas instalaciones, algunos de estos lugares también aportan grandes beneficios para la salud.

Gracias a la composición de sus aguas, los balnearios pueden llegar a curar, aliviar y prevenir ciertas enfermedades…

Aguas terapéuticas

Los balnearios antidolencias basan su gran poder curativo en los minerales que contienen sus aguas, ya que estas proceden de fuentes subterráneas que no están contaminadas por bacterias. Además, su composición fisicoquímica permanece inalterable en el tiempo, por lo que a pesar de que pasen muchos años, mantienen intactas todas sus todas sus propiedades. Los efectos terapéuticos de las aguas mineromedicinales varían según las características de cada tipo de agua, por eso existen balnearios específicos que ayudan con los problemas digestivos, dermatológicos, respiratorios, circulatorios, psicosomáticos…

Avaladas por la ciencia

Los beneficios para la salud del agua mineromedicinal han sido avalados por la evidencia científica en innumerables ocasiones. La ciencia sostiene que estas aguas son un buen complemento a los tratamientos médicos convencionales, al tiempo que ayudan a la prevención de ciertas enfermedades como las musculoesqueléticas (artrosis) y a la mejora de problemas respiratorios y de la piel. De hecho, los hidrólogos destacan la importancia de que los médicos de familia conozcan las propiedades de los tipos de agua que tienen los centros termales para que puedan prescribir a sus pacientes el que mejor se adapte a su patología. En España existe una amplia variedad: aguas bicarbonatadas, aguas cloruradas, aguas ferruginosas, aguas sulfuradas… Pero, en general, a nivel curativo todas actúan a tres niveles: físico, psicológico y estético.

  1. Beneficios físicos
    La hidroterapia activa el sistema inmunológico, eleva el metabolismo y previene la hipertensión; pero además, gracias a las bañeras y chorros se consigue relajación muscular, por lo que los dolores de espalda, reumáticos y musculares, desaparecen. También mejoran los problemas digestivos, del aparato urinario y la próstata. Y, por supuesto, casi cualquier afección de la piel.
  2. Beneficios psicológicos
    Los balnearios consiguen que la persona se aísle totalmente del exterior, olvidando el estrés y centrándose en su propio cuerpo. Al relajarse, la mente también lo hace y el malestar psíquico desaparece, por lo que son una cura de choque para las tensiones que acumulamos en nuestro día a día.
  3. Beneficios estéticos
    En los balnearios se suelen ofrecer diferentes tratamientos de belleza (peeling corporal, hidratación facial, masaje reductor o anticelulítico…). Como en un balneario es fácil sentirse más relajado y tranquilo, esta sensación de bienestar se refleja en el exterior con un aspecto más luminoso y rejuvenecido del rostro y la piel. ¡Todo son buenos motivos para disfrutar mientras te cuidas!