Siempre estamos buscando formas de transformar nuestras vidas, pero a veces nos olvidamos de que hay un medicamento milagroso que está a nuestro alcance: dormir. Solo el 20% de los españoles reconoce dormir entre 8 y 9 horas al día. El resto, apenas alcanzan las siete, el mínimo tiempo reconocido como saludable.

Dormir te hace sentir mejor, pero su importancia va mucho más allá de solo aumentar tu estado de ánimo o eliminar esas molestas bolsas debajo de los ojos. Tener un sueño adecuado es parte clave de un estilo de vida saludable y puede ser beneficioso para el corazón, la mente e incluso para nuestro peso. ¿Cómo conseguirlo? ¡Apunta!

  1. Haz ejercicio moderado

    Realizar 30 minutos de ejercicio al día, aunque solo sea caminar, además de ser muy saludable puede ayudarte a dormir más y mejor gracias a la liberación de endorfinas, una hormona relacionada con el placer y el bienestar. Si te es posible, lo ideal es que lo practiques por la mañana, ya que si lo haces a última hora de la tarde, es probable que te cueste más dormir. Una buena alternativa puede ser una sesión de yoga o pilates. Pero recuerda que siempre debes dejar al menos 2 horas entre el ejercicio y la hora de irte a la cama.

  2. Acuéstate siempre a la misma hora

    Es muy importante que, en la medida de lo posible, intentes seguir una rutina en lo que se refiere a la hora de acostarte y levantarte. Es la mejor forma de que la melatonina, la hormona que se encarga de regular el sueño, cumpla su función. Esta hormona se libera al menos tres horas más tarde de acostarse en las personas que tienen ciclos de sueño muy irregulares.
  3. Cena ligero y pronto

    Esta costumbre se debería de extender a casi todas las noches del año. Lo cierto es que los fines de semana solemos retrasar la hora de la cena y la hacemos más copiosa de lo habitual, pero durante la semana es necesario volver a cenar al menos dos horas antes de irte a dormir. En cuanto a la comida debe ser ligera y baja en grasas, así que despídete de los fritos, los bocadillos y los dulces. En muchas ocasiones, sobre todo si estos alimentos son industriales, contienen en su composición cafeína y tirosina, un tipo de aminoácido que estimula la producción de adrenalina en el organismo.

  4. Aléjate del móvil

    La luz azul que emiten los móviles o las tablets y la continua transmisión de datos 3G y 4G alteran el sueño. Además, también los aparatos con transformadores enchufados a la corriente generan un campo electromagnético que altera el descanso. Por ello apágalos o sácalos de la habitación todas las noches. Lo que si puedes hacer es probar a escuchar algo de música. Una melodía relajante con sonidos de la naturaleza puede ayudarte a conciliar antes el sueño.