¿Tu vida sexual se ha vuelto aburrida? Vuelve a encender la llama

Los niveles de deseo sexual en una pareja son variables a lo largo del tiempo debido a factores, como la edad, el estrés, o las cargas familiares y profesionales.

Un 37% de la población declara que su vida sexual es mejorable, mientras que 1 de cada 10 personas la clasifica como “aburrida”. Estos datos ponen de manifiesto que casi la mitad de la población mundial no está satisfecha con su vida sexual. Si perteneces a la otra mitad, felicidades. Si no, sigue leyendo.

“La pérdida del deseo es consecuencia de la falta de interés en las relaciones sexuales con la otra persona”, señala Alberto Gooding, responsable de comunicación de LELO, marca líder de juguetes eróticos. “Este es uno de los principales motivos por los que muchas parejas se rompen con el paso del tiempo, por lo que es fundamental captar las señales que indican que nuestra vida íntima está perdiendo calidad para poder ponerle remedio”, añade Gooding.

Hay cuatro indicadores que marcan que las relaciones con la pareja son mejorables. Nuestro experto los identifica y nos da algunos consejos para volver a encender la llama:

Pérdida de atracción

Durante las primeras etapas de la relación, existe una potente atracción por parte de ambos que hace que la pareja quiera mantener relaciones con mayor frecuencia. Sin embargo, con el paso de los años el nivel disminuye, pero no quiere decir que no se pueda mantener viva la atracción física y el deseo sexual.

 

 ¿Te acuerdas cuando el sexo estaba más allá del dormitorio?

Esta pregunta esconde una de las señales más importantes que marcan que la vida sexual en pareja puede llegar a ser tediosa. El sexo en el dormitorio no tiene por qué ser aburrido, pero si solo se practica en la habitación, puede llegar a serlo. Para remediarlo, LELO recomienda mantener relaciones sexuales en distintos lugares como el baño, el salón, la terraza o la cocina. La variedad aporta nuevos elementos que dotan de un extra de placer y erotismo al encuentro y permiten romper con la monotonía.

Hay vida más allá del misionero

Aunque el repertorio de posturas sexuales es muy amplio, muchas parejas tan solo ponen en práctica las más clásicas. Repetir las mismas posiciones tiene efectos devastadores sobre la excitación y el deseo, por lo que es fundamental variar y ampliar el abanico de posibilidades. La escritora y sexóloga Valérie Tasso afirma que “es importante recalcar siempre que una interacción sexual no es solo el coito, ni la penetración la finalidad en sí de un encuentro íntimo. Considerar el coito como la “práctica estrella” de una relación sexual suele generar, a la larga, muchas dificultades sexuales”.

Falta de comunicación

Hablar de sexo con la pareja no se trata únicamente de dar a conocer los gustos de cada uno que, por cierto, van cambiando con el tiempo, sino también de expresar lo que se siente en todo momento y poder transmitir los inconvenientes que surgen en la vida sexual. Hay que cuidar también la comunicación no verbal por medio de miradas y un lenguaje corporal más sensual para aumentar los niveles de atracción y deseo.

“Además de apostar por la variedad, introducir nuevos elementos como los juguetes eróticos en las relaciones aporta una dosis extra de excitación y novedad que ayuda a las parejas a reencontrarse con su vida sexual. De hecho, más de un 90% de las parejas declara utilizar productos eróticos, ya sea de forma ocasional o recurrente”, recalca Gooding.