Disfrutar en plena naturaleza de maravillosos baños en aguas cristalinas es posible gracias a multitud de lugares diseminados por nuestra geografía… Aquí te mostramos cinco de ellos, ¡toma nota!

La Foradada (Barcelona)

En la localidad de Cantonigrós se encuentra una piscina natural con una gran cascada: La Foradada. Se trata de un desfiladero que hace el arroyo de la Rotllada y es uno de los lugares más bonitos del Valle de Collsacabra, antes de tomar el nombre del arroyo de las Pozas, donde el agua se desliza por un salto junto a un gran boquete en la pared rocosa.

Horas mágicas: Durante algunas horas del día el sol entra a través de las rocas dando lugar a un espectáculo natural precioso.

Las Presillas (Madrid)

Las piscinas naturales de Rascafría en el Valle de El Paular, conocidas como Las Presillas, son un auténtico oasis en el cauce del río Lozoya y lo forman tres piscinas espectaculares con vistas al Pico Peñalara.

Zona recreativa: Su cercanía a Madrid las convierte en destino ideal para escapar del caluroso verano. Además es una zona recreativa con amplias praderas verdes
y las zonas de baño divididas perfectamente. Se puede hacer un picnic y también
disfrutar de relajantes paseos.

Pozas de Melón (Orense)

El río Cerves nace en la Serra de Faro de Avión, a unos 1.000 metros de altura, y en su vertiginoso descenso hasta Melón forma rápidos, pozas y cascadas (o fervenzas). Hacia los 500 metros se concentran la mayor parte de las pozas, donde sumergirte en un refrescante baño.

La gran cascada: El acceso más fácil es por un lugar llamado A Freixa. Una vez cruza la N 120 el río se dirige hasta una estrecha garganta donde se ha construido una minicentral
eléctrica. Uno de los rincones más especiales es una pared rocosa de unos 15 metros que forma la famosa cascada de Tourón.

El Caletón (Tenerife)

La última erupción del volcán Trevejo en 1706 sepultó gran parte del pueblo de Garachico y creó, a su llegada al mar, estos charcos y piscinas naturales que son unos de los principales atractivos turísticos en la costa norte de Tenerife.

Servicios: Por lo general sus aguas suelen ser tranquilas, aunque hay que tener precaución con el oleaje y estar atentos a las banderas. Dispone de socorristas y un chiringuito para comprar comida y bebidas.

Las Chorreras (Cuenca)

También conocidas como Las Chorreras de Enguídanos, por el municipio conquense donde se encuentran, son un precioso paraje lleno de cascadas, saltos de agua, piscinas
y pozas de agua color azul turquesa en el río Cabriel y entre rocas tobáceas.

Un secreto a voces: Cuenta con unos 300 metros de largo y hasta hace poco tiempo era uno de los secretos mejor guardados de la provincia. El baño no es del todo recomendable por precaución.