Acaba la Operación Vuelta al Cole: ahora empiezan los gastos extras

Con los libros, el material escolar y la ropa de colegio ya comprados, se acaba la operación vuelta al cole. O eso parece pero ¿se pone el punto y final a los gastos escolares? Ayyy, para nada. Hay por ahí algunos gastos extras con los que no contábamos.

Por ejemplo los gastos de comedor, que son uno de los más cuantiosos. Y debido a sus horarios laborales cada vez más padres deben recurrir a la opción de que sus hijos coman en el colegio. A veces el centro permite llevar el almuerzo de casa, en un tupper, y sin duda es una manera sana y económica, pero no siempre es posible.

El transporte también nos afecta al bolsillo. Si tu hijo tiene que utilizar el transporte escolar (la ruta), te puede salir por un pico. La mejor alternativa es el transporte público y los abonos cuando hay. Y si tienes que llevar a los niños en coche, lo ideal es ponerse de acuerdo entre varios padres y turnarse en esta vuelta al cole.

El uniforme supone un ahorro siempre que dure todo el curso. Pero es difícil que aguanten en buen estado durante todo el año. Por eso, demás de echar mano de las socorridas rodilleras y codilleras, se puede acudir a los mercadillos que cada vez más colegios organizan con prendas de segunda mano que se regalan o venden por un módico precio.

Las clases extras que ofrecen los colegios suelen resultar más económicas, pero aún así, muchas familias no pueden permitírselas. Una opción muy rentable es solicitarlas en los centros culturales y polideportivos de los Ayuntamientos. Existe una gran variedad, entre ellas, natación, fútbol, baile, patinaje, inglés, ajedrez y pintura.

Y hablando de eso. Los centros culturales representan obras de teatro gratuitas; las bibliotecas públicas, cuentacuentos; los museos, talleres para familias con coste cero o precio muy reducido… Por no hablar de los parques y jardines en los que se puede jugar y correr sin límite, con un único gasto: la energía.