La factura de la electricidad: gasta con cabeza

El alto precio de la electricidad hace que este gasto sea uno de los quebraderos de cabeza de muchas familias. Aún así se puede lograr un ahorro significativo en la factura disminuyendo el consumo. Aquí tienes algunos consejos.

Apúntate consumo en ‘stand by’. Algunos aparatos en reposo pueden elevar las facturas un 10 % al año sin que nos demos cuenta. Entre los que más gastan se encuentran decodificadores de televisión por satélite, microondas, ordenadores, televisiones de tubo y consolas.

Ojo con cargadores de móviles. No consumen mucha energía, pero dejarlos enchufados una vez cargado el móvil conlleva un gasto innecesario.

Los fluorescentes. Si vamos a estar un tiempo inferior a 20 minutos sin utilizarlos, es mejor dejarlos encendidos, ya que sus vidas se ven recortadas en cada encendido.

En la cocina. Se debe aprovechar el calor residual de la vitrocerámica para terminar de cocinar.

Bombillas. Aunque sea una obviedad, no encender las luces innecesariamente y usar bombillas de bajo consumo puede suponer un ahorro de 200 euros al año.

Recuerda actuar con cabeza. Comprar electrodomésticos eficientes y utilizar programas inteligentes o eco puede traducirse en un ahorro de un 40% en electricidad.

1El recibo de la luz

Está compuesto por dos importes: coste fijo por cada kW de potencia contratada y coste de la energía consumida. A esto hay que añadir otros conceptos como impuestos o alquiler del contador. Una opción para reducir el importe es disminuir los kW contratados. Ajustar la potencia hará que el consumo sea más eficiente. Se puede ahorrar una media de 50 € al año.