Ella necesitaría días de 48 horas para que le diera tiempo a hacer todo lo que quiere y le gusta. Ariadna Vilalta (Castellar de n’Hug, Barcelona, 1979) tiene su propia agencia de comunicación, es la responsable de Hat & Horses, un evento que ha celebrado ya su cuarta edición en Mahón y que pretende convertirse en la versión española de las famosas carreras de caballos de Ascot, y además está detrás de las páginas del consultorio de sexo de Viva la vida… Ariadna está a caballo, y nunca mejor dicho, entre España e Inglaterra, donde tiene fijada su residencia y reconoce que su trabajo es la gran pasión de su vida.

¿Cómo empezaste esta aventura de Hat & Horses?
Me fui a vivir a Menorca y al llegar a la isla todo el mundo hablaba de promocionar la pretemporada, antes de que llegara julio y agosto. Yo pensaba que lo ideal era crear un producto turístico que estuviese ubicado en una fecha concreta y que fuese anual. Como había tantos ingleses y ellos son muy aficionados a los caballos, mi pareja es inglés y yo había estado en las carreras de Ascot… pues blanco y en botella. Hablamos con Turismo de Menorca, que nos dijo que le parecía genial la idea y nos soltaron un poco en el ruedo. La primera edición fue rara, porque la gente no entendía muy bien lo que queríamos hacer, pero nos lanzamos. Pensamos, lo difícil es el primero, vamos y que sea lo que Dios quiera. Y tiramos mucho de amigos. Unos nos dejaban muebles, otros nos ayudaban con la decoración… hicimos la primera edición en Mahón y la verdad es que nos sorprendió porque fue un lleno absoluto. Y hemos seguido haciendo ediciones, incluso con el COVID.

“Nunca he tenido que elegir entre vida profesional y personal. Hay gente que tiene hijos y yo tengo mi carrera”

¿Cómo os afectó? ¿Llegasteis a pensar en parar?
No, la verdad es que nunca pensamos en suspenderlo, para empezar porque era al aire libre, con lo cual no había tantos problemas en temas de salud. Pero un evento de este tipo es viable si puedes facturar mucha comida y bebida, y esto no ha pasado ni en la tercera ni en la cuarta edición por una cuestión de aforo limitado. Hasta que no podamos volver a ser como mínimo 1.000 personas no vamos a facturar igual.

¿Cómo te organizas con todo lo que haces?
Hay gente que tiene hijos y yo tengo mi trabajo. Y lo disfruto tanto que no lo desvinculo de mi vida. Cuando salgo a algún sitio y hablo de lo que hago pues a veces surge un cliente, o hablo de los caballos en otro sitio y aparece un patrocinador… Me lo paso muy bien organizando eventos, y creo que se me da de una forma muy natural.

¿Has renunciado a mucho?
En mi caso no. Sé que hay gente que ha tenido que escoger entre vida familiar y vida profesional, pero yo nunca he tenido ese dilema. No me siento mal por decir que me gusta mi trabajo y que es una de mis prioridades. Y quien no lo entienda quizás no pueda formar parte de mi vida.

Y lo del consultorio de sexo…
Estudié Psicología y en Londres hice un curso de sex coach que me interesó un montón. Así que cuando surgió la oportunidad no lo dudé. Sin herir susceptibilidades ni ser muy bruta, al final hay que aprender a no tener vergüenza en muchas cosas.

“De pequeña quería ser contrabandista… y también Amanda, la mala de ‘Melrose Place”, confiesa la empresaria

¿Qué querías ser de pequeña?
De niña, contrabandista. Y de adolescente, cuando estaba de moda Melrose Place, yo quería ser Amanda (la ambiciosa publicista a quien daba vida Heather Locklear). Pero también tuve una época en la que quería formar parte del cuerpo diplomático, conocer personas, viajar…

Por cierto, ¿cuántos sombreros tienes?
Muchos, las marcas que colaboran en Hat & Horses me hacen algunos espectaculares, y yo siempre llevo sombrero en invierno, y el resto del año muy a menudo. Creo que te empodera mucho y te hace sentir guapa. Creo que es como los tacones, te hacen incluso andar diferente.

Además...

¿Cómo es Ariadna Vivalta?

Vitalista y siempre curiosa, Ariadna dice que la vida es un continuo aprendizaje.