Años atrás, solo podías tener una chimenea si tenías un chalet o una casa de campo. Afortunadamente ahora, debido a la variedad que hay, mucha más gente puede disfrutar de ellas, aunque eso sí, la elección está condicionada por el tipo de residencia de la que se disponga y de la función que desees que lleve a cabo como fuente de calor o como elemento decorativo. De hecho, la función clásica de la chimenea como sistema de calefacción ha perdido mucho protagonismo frente a otros sistemas más modernos y eficientes, lo que ha provocado que estas hayan evolucionado mucho. Te damos algunos consejos para que elijas la que mejor se adapta a tu casa y a tus necesidades.

Chimeneas de leña

Son aquellas chimeneas tradicionales que necesitan leña para su combustión, por lo que se trata de una fuente de calor bastante económica. Entre sus ventajas está que calientan bien la estancia donde se encuentra y que aportan una sensación de hogar confortable.

  • Inconvenientes
    Sin embargo, generan muchos residuos (cenizas) y necesitas un espacio para el almacenaje de la leña. También tienes que tener en cuenta que su instalación requiere hacer una obra costosa y pedir el correspondiente permiso, ya que, entre otras cosas, es obligatorio hacer una salida de humos al exterior, con su correspondiente tiro. Además, este tipo de chimeneas requieren de una atención permanente, porque hay que estar alimentándolas continuamente y no se pueden dejar desatendidas (sobre todo si hay niños en casa) para evitar posibles accidentes. Por último, su rendimiento energético es bajo (30%), ya que se pierde mucho calor por el tiro, motivo por el cual la mayoría de las que se instalan en la actualidad son de tipo casette, fabricadas en hierro fundido o chapa y con un vidrio, con lo que la eficiencia sube a un 60%.
  • Solo unifamiliares
    En principio, solo se pueden integrar en chalets y viviendas unifamiliares. En los pisos o viviendas colectivas, al requerir el permiso de la comunidad de vecinos y del ayuntamiento, no es nada fácil que te lo concedan.

La mayoría de las de leña actuales están fabricadas en hierro fundido o chapa para mantener mejor el calor y ahorrar leña

Chimeneas de gas

Aunque en Europa están de lo más extendidas, en nuestro país aún se están implantando. Su funcionamiento es tan sencillo como los fogones de una cocina de gas, con los que puedes regular el volumen de la llama como quieras. De esta forma, estas chimeneas se encienden instantáneamente, no generan residuos ni humo, no requieren limpieza constante y son bastante eficientes (alrededor de un 60 %).

  • Inconvenientes
    Son mucho más caras que las de leña y su combustible también lo es. Por otra parte, al ser la llama estática, no resulta tan natural y relajante como las otras. Para su instalación, se necesita un tiro que, aunque es menor que en las de leña, también requiere obra.
  • No comunitarios
    Además de ser necesario que el edificio cuente con instalación de gas, al tener que hacer obra, también hay que tener el permiso de la comunidad, lo que complica el asunto.
    Por contra, en una casa unifamiliar su instalación es más sencilla que las de leña: tanto la chimenea como el tiro son más pequeños y conseguir la licencia por parte del ayuntamiento no suele ser difícil. Existen modelos estancos que no requieren salida de humos por la cubierta, sino por la fachada, lo que facilita el proceso de instalación y los permisos.

Chimeneas de bioetanol

El bioetanol es un combustible ecológico obtenido de la fermentación de las materias ricas en hidratos de carbono y tiene una combustión limpia. Por ello, estas chimeneas son una buena alternativa a las de leña y de gas, ya que tienen fuego real. Aunque generan menos calor que las otras, al no necesitar tiro, no hay pérdida de calor. No requieren instalación y se pueden colocar en cualquier sitio.

  • Calefacción secundaria
    El mayor problema es que este combustible es caro y solo son capaces de calentar la estancia en la que se encuentran, por lo que no están indicadas como sistema de calefacción principal, pero sí son un excelente complemento.

Chimeneas de pellets

Son más económicas que las de la leña y tienen una mayor eficiencia energética (entre un 80 y un 90%) con la ventaja añadida de que pueden ser programadas desde un panel de control. Deben tener salida de humos al tejado por lo que están indicadas para chalets y unifamiliares.

  • La más ecológica
    Sin duda, si apuestas por la sostenibilidad, esta es tu opción.
    El pellet es un combustible ecológico elaborado a partir de serrín natural seco que no genera CO2.

 

Además...

Sabías que...

La instalación de las chimeneas de gas es más sencilla que la de leña aunque, eso sí, son mucho más caras