Considerada una de las más grandes sopranos del siglo XX, Montserrat Caballé, cuyo verdadero nombre era María de Montserrat Bibiana Concepción Caballé Folch. Nació el 12 de abril de 1933, en Barcelona, en el seno de una familia modesta. No lo tuvo siempre fácil en la vida.

Sus padres, el tarraconense Carlos Caballé Borrás y la valenciana Ana Folch, se instalaron en el barrio de Gracia un año antes del nacimiento de la cantante. La posguerra española, unida a la delicada salud de su padre, provocó que la familia tuviera algunas dificultades económicas. Llegaron incluso a sufrir un desahucio y pasar alguna noche en las calles de Barcelona.

Inicios y familia

Su madre, que tocaba el piano, fue la primera en darle formación musical. Eso le sirvió para ingresar a los 11 años en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona, aunque lo tuvo que dejar en varias ocasiones para trabajar.

Desde muy joven, Caballé tuvo que compaginar sus estudios con diferentes trabajos para ayudar económicamente a su familia y cuidar de su hermano pequeño, Carlos. Esta situación hizo que los dos hermanos se uniesen desde muy pequeños hasta el punto de que Carlos se convertiría más adelante en el representante de su hermana.

Monserrat Caballé

Finalmente, gracias a la calidad de su voz y la ayuda de una adinerada familia barcelonesa, le concedieron una beca pagada y pudo continuar con sus estudios.

En el conservatorio conocería a sopranos como Eugenia Kemmeny o Conchita Badía y al director de orquesta Napoleone Annovazzi, cuyas enseñanzas le hicieron progresar muy rápido.

Se graduó en 1954 con una actuación algo accidentada en la que se desmayó. Su debut sería solo un año más tarde, en el Teatro Principal de Valencia, con la Compañía de Ópera de Cámara de Barcelona, dirigida por el que fuera su profesor, Napoleone Annovazzi.

Fue precisamente encima de un escenario, el del Teatro Fleta de Zaragoza, donde Montserrat conoció al tenor Bernabé Martí, su gran amor, en 1962. Se casaron dos años más tarde en una bonita ceremonia celebrada en el Monasterio de Santa María de Montserrat de Barcelona.

El matrimonio fue inseparable hasta el fallecimiento de la soprano en 2018. Compartieron 56 años de relación y tuvieron dos hijos: Bernabé Jr y Montserrat Martí Caballé. Su hija, Montsita, ha seguido los pasos de su madre.

En 1998 se trasladó a Alemania para iniciar su carrera como soprano y ha actuado en numerosas óperas desde entonces. Madre e hija actuaron juntas varias veces e incluso llegaron a grabar un disco.

Monserrat Caballé

Auge internacional

Caballé fue la más universal de todas las cantantes de ópera españolas. Tras su graduación, comenzaría su periplo por las óperas de Viena, Bremen y Basilea, además de estrenarse en su Liceo en 1962.

Todas estas actuaciones fueron consolidando su prestigio. Pero hubo un momento que, sin duda, marcó un antes y después en su carrera: la sustitución a Marilyn Horne como Lucrecia Borgia en el Carnegie Hall de Nueva York en 1965.

Fue tal el éxito de la actuación que hasta The New York Times dedicó unas líneas a la cantante: “Callas + Tebaldi = Caballé”. Esto dio el impulso definitivo a su proyección internacional e hizo que le llovieran ofertas de importantes discográficas y teatros de todo el mundo.

Actuó en las mejores: Scala de Milán, Staatsoper de Viena, Royal Opera House Covent Garden de Londres, Ópera de París, Bolshoi de Moscú, Teatro Colón de Buenos Aires, Ópera de Múnich…

Entre su repertorio figuran ‘La serva padrona’ de Pergolesi; ‘Cossì fan tutte’ de Mozart;; ‘Norma’ de Bellini; ‘La favorita’ de Donizetti y ‘Il Trovatore’ o ‘La Traviata’, de Verdi. Para el recuerdo queda también la famosa actuación junto a Freddie Mercury en 1988 con la canción ‘Barcelona’, que años después abanderó los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Caballé, por su voz y su técnica, estuvo a la altura de las más grandes divas de la ópera como Maria Callas, Elisabeth Schwarzkopf o Joan Sutherland.

La misma Maria Callas cayó rendida a su voz. Al ser preguntada por quién sería la cantante que la sucedería como la mejor voz de la ópera en el mundo, su respuesta fue clara: “Only Caballé” (“Solo Caballé”).

El Liceo

Precisamente por su imparable éxito fuera de nuestras fronteras, Caballé no tuvo todo el tiempo que hubiese deseado para dedicar a la que fue su segunda casa, el Liceo de Barcelona.

A pesar de algunos desencuentros con la dirección artística del teatro, siempre estuvo muy ligada a él e incluso se convirtió en la primera mujer en pertenecer al Círculo del Liceo en el año 2002. El incendio que sufrió el teatro en 1994 fue un duro golpe para la soprano, y la volvió a unir de manera definitiva a él.

Su foto junto a los restos del edificio destruido por las llamas dio la vuelta al mundo. Tras su reconstrucción a finales de los 90 volvió a actuar allí en varias ocasiones, la última en 2012 en una gala homenaje por el 50 aniversario de su debut en ese escenario.

Entre los muchos premios que le otorgaron a lo largo de su su extensa carrera, cabe destacar un Grammy en 1968, el Premio Nacional de Música de España en 1988 o el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1991. Además de ‘ex aequo’ junto a otras grandes voces como Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, Pilar Lorengar, Alfredo Kraus, Plácido Domingo y Josep Carreras.

Problemas

Durante su carrera, la catalana se vio obligada a suspender varias actuaciones a causa de distintos problemas de salud. Tuvo una insuficiencia cardíaca en 1983, un tumor cerebral benigno que le diagnosticaron en 1985 y una hernia epigástrica por la que la operaron en 1996. Aunque nunca anunció una retirada de forma oficial, comenzó a reducir sus actuaciones desde los 90.

Sus últimos años estuvieron marcados precisamente por sus problemas de salud. El 20 de octubre de 2012 sufrió un leve ictus durante una gira por Rusia por el que tuvo que ser trasladada a un hospital de Barcelona.

Pero, a los problemas de salud, sin duda lo más importante, se unieron en 2014 problemas con el fisco. Caballé fue imputada por eludir el pago de alrededor de 500.000 euros a Hacienda en concepto de IRPF.

Tras varios meses de idas y venidas finalmente, en diciembre de 2015, fue condenada a seis meses de cárcel por fraude fiscal. Sufrió el golpe más duro de su carrera. Aunque finalmente no tuvo que entrar en prisión, su imagen pública se vio muy afectada.

Fallecimiento

Afectada por los escándalos relacionados con sus problemas con Hacienda y los distintos problemas de salud que padecía, las apariciones públicas de Caballé se fueron reduciendo de manera notable. Su última actuación se produjo en agosto de 2014, en el Festival de Música de Cambrils, donde compartió escenario con su hija Montserrat Martí.

Desde entonces no se dejó ver en público en muchas más ocasiones. Su fallecimiento se produjo la madrugada del 6 de octubre de 2018, en el Hospital Sant Pau de Barcelona. Finalmente, murió una insuficiencia renal derivada de problemas relacionados con la vesícula.

Caballé se encontraba ingresada desde mediados de septiembre por un problema con la vesícula que arrastraba desde hace tiempo y por el que estaba siendo tratada en ese mismo centro.

En su último adiós se reunió toda su familia: su marido Bernabé Martí, sus hijos Bernabé y Montserrat, su hermano y representante Carlos Caballé. No faltó otra de las figuras principales en la vida de la diva de la ópera: su sobrina Montserrat, que fue su asistente y pilar en sus últimos años de vida.

El funeral fue sencillo, pero muy emotivo y se celebró en el Tanatorio de Les Corts. Reunió a los principales líderes políticos y personalidades relacionadas con el mundo de la música y la cultura, además de la Reina Sofía.

Asimismo, cientos de personas se concentraron a las puertas del centro para despedir a la cantante, considerada una de las mejores voces de la lírica y nuestra soprano más internacional.

Días después del funeral fue enterrada junto a sus padres en el cementerio de Sant Andreu de Barcelona. Siempre será recordada por todos por su extensa y exitosa carrera en el mundo de la ópera.

Además...

¿Sabías que...?

La soprano no paró de cosechar éxitos durante toda su carrera, acaparando las portadas de las revistas nacionales durante muchos años. En SEMANA recogieron sus memorias en varios capítulos, compartiendo portada con figuras como Julio Iglesias.