Para lucir una mirada perfecta, no es suficiente con el maquillaje, también es necesario cuidar y tratar esa zona con especial mimo, porque las arrugas, bolsas, ojeras o flacidez del párpado móvil, por ejemplo, son algunos de los problemas estéticos que más afectan (y delatan) la edad de la mirada.

Una zona complicada y vulnerable

La parte alrededor del ojo es una de las más vulnerables y delicadas del rostro y la más propensa a mostrar los signos de envejecimiento. ¿Sabías que diariamente parpadeamos más de 10.000 veces? Además, esta zona carece prácticamente de músculos que lo sostengan y de glándulas sebáceas. Eso quiere decir que tiene una escasa hidratación natural para prevenir la formación de arrugas. Y por si esto fuera poco, la piel esta zona es muy sensible y hasta cuatro veces más fina que en el resto de la cara.

El contorno de ojos, tu mejor aliado

Los productos específicos son los únicos que debes aplicar en la zona orbicular. Y no de cualquier forma, úsalos en la cuenca del ojo, donde toques el hueso, del centro hacia el lateral exterior, evitando el lagrimal, ya que es más sensible a intolerancias. Si acaso, en la parte superior, debajo de la ceja en el lateral, que es donde aparecen las líneas de expresión y patas de gallo, pero nunca en el párpado móvil. ¿La cantidad recomendada? El tamaño de un grano de arroz y siempre después del sérum y la crema hidratante.

¿Cuáles son los ingredientes que deben contener?

Activos que rellenen las arruguitas desde el interior y reafirmen y redensifiquen esa zona: ácido hialurónico, ceramidas, ácido linoleico… Para disimular las arrugas a simple vista son muy eficaces los pigmentos soft-focus, que al dispersar la luz en todas las direcciones iluminan los surcos y dan la sensación de una piel lisa y más joven.
En cuanto a la textura, elígela en función de tus necesidades: gel si quieres deshinchar también las bolsas y crema si lo que buscas es reafirmar y redefinir el contorno del ojo.

Exfoliar: un paso fundamental

Es necesario exfoliar la zona un par de veces por semana y con cuidado para eliminar por completo las células muertas y conseguir que los principios activos de tu crema antiarrugas penetren en profundidad. Elige un exfoliante muy suave (van bien los que contienen aloe vera, miel, pepino…) y aplícalo con la piel limpia y seca. Realiza suaves movimientos circulares, espera 10 minutos y retira con abundante agua tibia.

Un plus de frescura y vitalidad

Una vez a la semana, utiliza parches de hidrogel que contengan ácido hialurónico. Se encargarán de refrescar, revitalizar la mirada, y aportar la energía necesaria en tu día a día. Pero si además antes de aplicarlos los mantienes en la nevera, el frío aumentará su eficacia, y la sensación de alivio y descanso será inmediata.