Pasar unos días junto al mar es algo más que tomar el sol, pasear por la orilla o acomodarse en un chiringuito a tomar un refresco bien fresquito. La playa es un auténtico centro de belleza natural, así que este verano aprovecha todos sus beneficios para cuidar tu cuerpo y tu mente. Te contamos todo lo que puedes hacer para sacar el máximo partido a tu estancia en la playa y regresar de tus vacaciones como nueva (por dentro y por fuera). ¡Apunta!

Paseos llenos de salud

Solo caminar por la orilla a buen ritmo durante 30 minutos al día, te ayudará a mejorar tu capacidad respiratoria, eliminar toxinas acumuladas, activar el corazón y aumentar tu flexibilidad y fuerza muscular. Además, el contacto de la planta del pie con la arena favorece la relajación y propicia un efecto sedante que libera el estrés. Y si también quieres combatir y prevenir las varices, sumerge las piernas hasta las rodillas, la fuerza extra que te verás obligada a hacer las mantendrá a raya.

Algas para la circulación

Las algas son uno de los remedios más eficaces para mejorar la circulación sanguínea. Aplícatelas en los tobillos y las rodillas y verás cómo se deshinchan poco a poco gracias a su poder de absorción de líquidos. Pero no solo eso, también aportan un chute de energía extra, actuando como revitalizante celular y contribuyendo a desintoxicar y purificar profundamente. Con ponértelas durante 10 minutos es suficiente.

Adiós a la celulitis

El contraste entre el frío al bañarnos y el calor al tomar el sol es perfecto para tonificar e irrigar las zonas con celulitis. Estos cambios de temperaturan hacen que se contraigan y relajen los músculos y vasos sanguíneos y, por consiguiente, mejore la circulación en estas zonas, donde los vasos suelen tener dificultad para hacer circular la sangre. Intenta mantenerte dentro del agua (si puedes, mejor nadando) durante al menos 10 minutos y, después, relájate en la toalla otros 15.

Exfoliante natural

La arena del mar es uno de los mejores exfoliantes para eliminar células muertas y demás impurezas. Elige una crema hidratante que utilices habitualmente, mézclala con arena y, después, aplícate el ungüento por todo el cuerpo con un suave pero firme masaje circular, insistiendo en las zonas más rugosas como los codos y las rodillas.

Uñas fuertes y cuidadas

Mientras que estás descansando en la tumbona, aprovecha para limar tus uñas. Cuando termines, sumérgelas en el agua del mar durante 5 minutos. Conseguirás unas uñas súper fuertes, blancas y limpias.

Reflejos dorados

La radiación solar, junto con el oxígeno del aire, producen la oxidación de los gránulos de melanina en el pelo. Si buscas una melena brillante, con sutiles reflejos naturales pero sin perder la hidratación, prueba esto: aplica una generosa cantidad de aceite de coco en el
cabello, después recógelo en un moño alto y ponte un gorro de baño. Exponte al sol durante 5 minutos y métete en el agua para enjuagarlo bien.

Hidratación profunda

Además de todos estos trucos de belleza, para conseguir una piel suave, joven y bonita es obligatorio que cuides bien tu piel antes de marcharte. ¿Cómo? Hidrátala en profundidad. Para ello elige cremas que contengan ingredientes como el aceite de oliva, aguacate, aloe vera y Coenzima Q10, este nutriente es el primer antioxidante en degradarse en la piel por la acción del sol.

Y al llegar a casa…

Tras las largas jornadas en la playa, recuerda que tu piel también necesitará un extra de cuidado, por lo que no debes olvidar una loción aftersun para después de la ducha. Para el pelo, opta por un champú regenerador que ayude a mantener a raya los efectos del sol y del salitre, que se puede completar con una mascarilla hidratante antisequedad. Por último, para las partes del cuerpo más complicadas como las rodillas, codos y talones, una crema nutritiva con efecto peeling te ayudará a mantenerlos suaves y con un aspecto impecable.