Llevamos unos años acostumbradas al triunfo de las cejas anchas, poco curvadas y muy pobladas. Las pestañas son un éxito asegurado cuando son largas, espesas y rizadas. Pero a veces, por mucho que nos empeñamos, no conseguimos que crezcan tan fuertes como nos gustaría y necesitamos recurrir al maquillaje para presumir de mirada. Te contamos qué debes hacer (y qué no debes) para resetear estas dos armas de seducción.

Pestañas infinitas

No todo es máscara de pestañas a granel. Hay algunos trucos que te ayudarán a conseguir una mirada intensa y unas pestañas fuertes y largas. Aunque requieren de ciertos cuidados y un poco de paciencia.

  • Limpia en profundidad: Como cualquier otra zona del rostro, al finalizar el día debes limpiar las pestañas en profundidad y eliminar la máscara de pestañas. Lo ideal es utilizar un desmaquillante bifásico específico de ojos, ya que están creados para eliminar todos los restos de maquillaje de larga duración. Eso sí, antes de aplicarlo, no olvides agitarlo. Después, empapa un algodón y, con el ojo cerrado, realiza unas 20 pulsaciones suaves sobre la zona. A continuación, cepíllalas con un peine especial desde la raíz hasta el extremo, ya que esto favorece su crecimiento y renovación.
  • La hidratación es clave: Otro punto clave para conseguir unas pestañas fuertes y pobladas es hidratarlas cada día. Opta por el aceite de ricino, mejor si contiene vitamina E, ya que también te ayudará a acelerar su crecimiento.
  • Los sérums son tus mejores aliados: Tenemos más de 150 pestañas en el párpado superior y unas 80 en el inferior, pero al igual que sucede con el cabello, estas también se pierden. Para evitarlo existen sérums con formulaciones específicas que ayudan a estimular su crecimiento. Deben aplicarse dos veces al día, mañana y noche, desde la base de la pestaña y como una máscara. Después, hay que dejar que el producto se seque durante un par de minutos antes de maquillarlas.

Cejas tupidas

Su diseño, su forma y su cuidado son muy importantes para lograr un rostro armónico. Toma nota.

  • Espacia la depilación: No te emociones cuando vayas a depilarte, cada pelito juega un papel fundamental. Además, las cejas no hay que depilarlas a diario, con hacerlo una vez cada dos o tres semanas es suficiente. Si usas pinzas, asegúrate de depilar las cejas siempre en la dirección en la que crece el vello para que salgan bien y no aparezcan después puntos negros.
  • Empieza a exfoliar: Para recuperar las cejas perdidas debes exfoliarlas al menos una vez por semana. Esto te ayudará a deshacerte de la piel muerta y, a la vez, liberará los poros. No vale cualquier exfoliante, debe ser suave para que no interfiera en la presencia de aceites naturales que hidratan la piel de alrededor de las cejas. Si quieres prepararlo en casa, combina aceite de almendras y azúcar, aplica la mezcla con suaves movimientos circulares y deja que actúe un par de minutos. Por último, aclara con agua fría.