El estrés diario, el calor, la contaminación o los cambios de temperatura acaban haciendo mella en nosotras. Pero, no te preocupes, tan solo vas a necesitar un ritual de 2 horas para resetear rostro, cuerpo y cabello y brillar como una auténtica estrella:

Exfolia y regenera 

La exfoliación estimula la regeneración celular y la microcirculación sanguínea de la superficie. Con ella, la piel retoma su suavidad y elasticidad y se vuelve más receptiva para absorber las cremas y que sus principios activos penetren mejor. Aprovecha el momento relajante de la ducha.

Resetea tu melena 

Solo necesitas una cosa: una buena mascarilla. Decántate por las que contengan aceite de argán, aguacate o miel. Extiéndela de medios a puntas y, después, recoge tu pelo en un moño durante 10 minutos. Finalmente aclara con agua tibia.

Nutre y revitaliza

Tras la ducha ya tendrás la piel lista para que la crema hidratante corporal penetre con mayor eficacia. Elige una que, además nutrir, ilumine y revitalice tu piel. ¿Las mejores? Las que contienen antioxidantes, aceites naturales, vitamina E, y ácidos grasos.

Mima tus manos 

Al igual que el resto del cuerpo, las manos también requieren de cuidados específicos. Ahora en verano opta por cremas ligeras y de rápida absorción. Dedica cinco minutos a darte un masaje y recuerda incidir en las cutículas.

Limpia con precisión

Es fundamental que antes de aplicar el maquillaje limpies toda la suciedad que se acumula a lo largo del día. Aplica un poco de leche limpiadora con ayuda de un algodón y después usa un tónico, te ayudará a cerrar los poros y tonificar tu piel.

Hidrata en profundidad 

Si la piel está bien hidratada, el maquillaje durará mucho más tiempo. Un truco para un extra de luminosidad es echar unas gotitas de sérum a tu crema habitual. No olvides hidratar también alrededor de los labios, la nariz, el entrecejo y la frente.

Labios a punto

Exfolia tus labios para que los pellejos no produzcan imperfecciones indeseadas con el paso de las horas. Si no tienes un exfoliante específico puedes hacerlo con un cepillo de dientes desgastado humedecido en aceite de oliva o de coco. Después ponte bálsamo.

Cutis resplandeciente

Toca empezar a maquillarse. Lo ideal es utilizar una base de cobertura media o alta. Tras su aplicación, pon un poco de corrector en las ojeras, la línea de la nariz y la frente. Después, con ayuda de una esponja, difumina y sella con polvos traslúcidos. ¿El toque final? Un colorete que tenga toques dorados.

Mirada profunda

Aplica tu sombra favorita en la cuenca del ojo, para que sea el tono de transición. Luego con un tono un poco más oscuro pinta el tercio exterior del ojo, asegurándote de difuminar bien. A continuación, con otra sombra más fuerte concéntralo en la V externa. De esta manera le darás todavía más profundidad a la mirada. Por último, elige una máscara de pestañas muy cubriente y aplícala dos veces.

Sonrisa perfecta

El pintalabios ideal depende del resto de maquillaje. Si consideras que tus ojos ya tienen el brillo necesario, un labial nude es la mejor opción. En cambio, si quieres que tus labios sean los protagonistas, opta por tonos rojos, burdeos y granates.