Ahora más que en ninguna otra época del año es el momento de lucir escote, pero no uno cualquiera. Firme, terso, sin arrugas, luminoso… así debe estar para poder presumir de uno de infarto en estos meses de verano. En esa zona no hay músculos que la sostenga y la piel tiene menos cantidad de glándulas sebáceas, por lo que el paso del tiempo y los factores ambientales provocan que se deshidrate con mayor facilidad, pierda firmeza y aparezcan las arrugas, manchas y el descolgamiento.

También tiene un menor número de fibras de colágeno y elastina, lo que repercute en una piel poco elástica, que sufre de manera muy significativa con los cambios de peso. A esos factores se unen los embarazos y los cambios hormonales, que afectan significativamente a esa zona. Pero tranquila, si sigues estos pequeños consejos podrás presumir de un escote joven y bonito.

Utiliza las cremas adecuadas

Las cremas específicas para la zona de cuello y escote son esenciales. A partir de los 40 años debes aplicártelas todos los días (pero hasta esa edad es suficiente con que uses la misma crema del rostro). Utiliza aceites regeneradores y cremas más untuosas, ya que cuentan con una mayor concentración de activos y penetran con mayor facilidad en la piel. Tampoco te olvides del sérum, que tiene componentes antiedad ideales para esa zona. Elige los que sean ricos en vitamina C y ácido hialurónico, combaten la aparición de arrugas y le aportan brillo a la piel.

Protégelo del sol

La dermis del cuello y el escote es muy fina, por lo que es una de las más sensibles a la exposición solar, dado que las radiaciones ultravioletas penetran más fácilmente hasta la profundidad. Más del 80% del envejecimiento cutáneo se produce por un exceso de radiación solar. Por ello, lo realmente recomendable es olvidarte del topless en la playa. Pero si no quieres, protégete con cremas de pantalla total (renovando la aplicación cada 2 o 3 horas) y evita exponerte en las horas centrales del día.

Cuida tu postura

Es muy importante mantener una posición erguida si trabajas sentada. Procura también andar recta, ya que si curvas la espalda se favorece la caída del pecho. Además, a la hora de dormir elige una almohada que sea baja, esto hará que tu cuerpo no esté forzado y
ayudará a mantener en buena posición la línea entre el cuello y
la columna vertebral.

Ejercicio clave

Tumbada boca arriba, pon una pesa en cada mano (puedes utilizar botellas si no tienes) estira los brazos hacia fuera y levántalos hasta que llegue la altura del pecho. Los kilos de las mancuernas dependen de tu estado físico, pero no pases de cinco, más que suficiente para tonificar. Repite dos series de 15 cada una. ¿Un plus? Antes de salir de la ducha, con el agua fría, date masajes circulares en sentido ascendente.