Cada vez son más las personas que buscan lucir una sonrisa perfecta y blanca, y para ello, recurren a un blanqueamiento, un tratamiento dental que ya se ha convertido en uno de los más habituales.

Sin embargo, hay que ser conscientes de que este proceso consiste en un desgaste de la partícula que protege el diente, y puede ser peligroso si no se realiza por un especialista cualificado. Sigue leyendo y resuelve todas tus dudas.

¿En qué consiste y cómo se hace?

Normalmente se suele utilizar una técnica mixta, con tratamiento en la clínica dental y en casa. En la clínica se aplica un producto blanqueante, que se activa mediante una lámpara LED y lo que hace es abrir el poro del esmalte para conseguir blanquear la dentina. Esto requiere de unas 2 o 3 sesiones, depende de cada caso, de aproximadamente unos 20 minutos.

Después, hay que hacer un seguimiento del tratamiento en casa por medio de unas férulas que han de ponerse durante tres noches para dormir. Estas férulas también llevan producto blanqueante, pero con menos concentración de peróxido de hidrógeno, que es el componente principal.

¿Daña los dientes?

Si el blanqueamiento dental se realiza de forma correcta y segura por un especialista cualificado, el esmalte permanecerá intacto y a los dientes no les sucederá nada, aunque sí se puede sentir algo de sensibilidad después del tratamiento, que irá desapareciendo paulatinamente en pocos días.

¿Es eficaz en todas las manchas?

Lo cierto es que no todas las manchas se pueden eliminar. Los mejores resultados se obtienen en los dientes que con el paso de los años se amarillean o que tienen ese tono natural. En tonos más intensas como los tonos anaranjados o grises, se puede conseguir aclarar el diente, aunque depende de la tonalidad, ya que en los casos severos no siempre se consiguen buenos resultados.

¿Cuánto dura?

El efecto del blanqueamiento dental tiene una duración de un año como mínimo, aunque depende principalmente de las técnicas y productos empleados por el dentista, y de los hábitos de alimentación de cada persona.

¿Funcionan los remedios caseros?

No. De hecho, la existencia de alimentos blanqueantes es una leyenda urbana. Es más, algunos de estos remedios caseros pueden acabar dañando el esmalte dental si se utilizan de forma irresponsable. Los enjuagues con vinagre de manzana se ha puesto de moda últimamente, sin embargo, el vinagre contiene ácido acético, cuyo uso continuado puede provocar un proceso erosivo sobre la superficie del esmalte reduciendo su espesor.

¿Hay alimentos que tiñen los dientes?

Sí. Es muy importante no abusar de ciertos alimentos como el tomate, la zanahoria, las salsas rojas y el chocolate. También las bebidas en las que su color pueda influir, como el vino tinto, el té, el café y las bebidas refrescantes tipo cola.

¿Y el tabaco?

Sí. El tabaco es uno de los factores que más amarillea nuestras piezas dentales, por ello decidas o no realizarte un blanqueamiento dental, es aconsejable que dejes este hábito lo antes posible.