Conforme pasan los años y envejeces, la piel se vuelve más vulnerable y se producen cambios en su estructura. Esto se debe tanto a factores externos como a tu estilo de vida, y a otros que no puedes cambiar, como la genética. Sin embargo, si no la cuidas adecuadamente acabará delatando tu edad o, incluso, te hará parecer mayor.

Pero tranquila, puedes ganarle la batalla al paso del tiempo e incluso quitarte años de encima. ¿La clave? Elegir correctamente los cosméticos que utilizas. Eso sí, para saber si las cremas que usas en casa son apropiadas para ti, debes conocer qué ingredientes lleva el producto.

Colágeno

Junto con la elastina, el colágeno es el responsable de aportar firmeza a la piel, así como de evitar la aparición de líneas de expresión y arrugas, falta de luminosidad y otras lindezas que nos hacen perder frescura y parecer mayores.

Pero no solo eso, el 95% de los cartílagos que tenemos en nuestro cuerpo están formados de colágeno, por lo que si sufren algún tipo de daño (contusiones, lesiones, etc.) son reparados gracias a la función de esta proteína. ¿Más? También contribuye al fortalecimiento de los huesos, las uñas y el pelo.

Ácido hialurónico 

El ácido hialurónico es uno de los activos antiaging preferidos por los doctores gracias a sus resultados eficaces y naturales. Y no es casualidad, ya que se ha ganado con creces ser un ingrediente casi de culto entre las cremas.

Este ácido estimula nuestro propio ácido hialurónico y la síntesis de colágeno. Al actuar como agente hidratante y de soporte en la piel, ayuda a que esta se mantenga joven, la rellena y le da volumen, ayudando a reducir las arrugas y líneas de expresión. Es un ingrediente antiedad fundamental y, aunque es más efectivo cuando se inyecta, también se puede apreciar su efecto cuando se aplica a través de sérums y cremas.

Polifenoles 

Son una familia de moléculas antioxidantes que luchan contra los efectos dañinos de los radicales libres, unas moléculas tóxicas que dañan el ADN celular, destruyendo las células.

Fortalecen la estructura celular y la hacen más fuerte para que pueda enfrentarse con más y mejores armas a los daños que causan los radicales libres. Su poder cosmético se traduce en una piel más tersa y suave, y con menos arrugas y manchas.

Vitamina C

Es una vitamina liposoluble que contribuye a reparar y mantener los tejidos celulares. Además, es imprescindible para la formación de colágeno y favorece la correcta cicatrización de las heridas.

Ayuda a combatir los daños causados por las toxinas presentes en nuestra vida diaria y disminuye los efectos de los radicales libres, desacelerando el proceso de envejecimiento de las células e impidiendo la formación de arrugas y líneas de expresión. Además, inhibe la pigmentación de la piel, por lo que se evita la formación de manchas y difumina las ya existentes.

Retinol

El retinol es una potente molécula activa derivada de la vitamina A que tiene la capacidad de estimular la producción natural de colágeno y ácido hialurónico en nuestra piel.

Penetra profundamente en las capas de la piel, estimulando el colágeno y la elastina que producimos. Su trabajo principal es mejorar el aspecto de la capa exterior de la piel, beneficiando el proceso de renovación celular, para que aparezcan capas de piel nuevas. Uno de esos básicos que deberías tener en el neceser porque sirve para todo: suaviza las arrugas, mitiga las manchas y afina el poro.